DO Empordà

Consell Regulador DO Empordà

Adreça: Avinguda Marignane, 2

17600 Figueres

Telèfon: +34 972 50 75 13

E-mail: info@doemporda.cat

Web: https://www.doemporda.cat/

 

Tiene como vinos más característicos las Garnatxes d'Empordà, vinos dulces elaborados con esta variedad, que localmente llaman lledoner. Con todo y con eso, el grueso de los vinos ampurdaneses son secos, blancos, rosados y negros.

Las variedades más características son las tres garnatxes (blanca, roja y negra) y la carinyena negra. Últimamente se está recuperando la variedad autóctona, la carinyena blanca, y se están empezando a elaborar vinos muy interesantes.

La tramuntana seca la humedad marítima de las viñas y favorece una maduración óptima y una buena sanidad de la uva.

Empúries es considerado tradicionalmente como el sitio por donde los fenicios y griegos introdujeron el cultivo de la viña en la Península. Después los romanos y en la Edad Media el monasterio de Sant Pere de Roda, siguieron impulsando este cultivo en el Empordà hasta llegar a la actualidad. Ahora la bodega más importante de la DO es la del Castell de Peralada, que convive con una sólida oferta de cooperativas que han sabido adaptarse con eficacia a los tiempos actuales. Esta oferta tradicional, más recientemente se ha visto reforzada por un goteo constante de pequeñas bodegas, que han ampliado la oferta con un nivel de calidad excelente.

El territorio, como algunos de los platos típicos del lugar, se caracteriza por el contraste entre mar y montaña, y las viñas se extienden desde la costa y por el Parque natural del Cap de Creus, hasta los primeros contrafuertes prepirenaicos de la Sierra de la Albera.

La gama de vinos ampurdaneses es muy amplia. Se elaboran vinos blancos, frescos y sabrosos, a partir de las variedades macabeu, garnatxa blanca y chardonnay. Los rosados, elaborados con carinyena y garnatxa, se caracterizan por un color cereza más o menos intenso, una gran personalidad y un aroma delicado, y son frescos y moderados en graduación alcohólica.

 

Los vinos tintos, que actualmente representan la mayoría de la producción, se elaboran básicamente con las variedades carinyena y garnatxa, que se complementan con las variedades que se introdujeron a finales del siglo XX y comienzo del actual, básicamente cabernet sauvignon y merlot.


Garnatxa de Empordà

Es hasta tal punto representativa de la comarca, que ha dado nombre al vino que se elabora: la Garnatxa de Empordà, elaborada en dulce, normalmente por el sistema de adición de alcohol para parar la fermentación y conservar así una parte del azúcar original de la uva. Diversas bodegas han actualizado este vino tradicional de elaboración prácticamente casera, el cual, con la aplicación de la tecnología moderna y conservando sus rasgos distintivos, ha adquirido una dimensión más comercial y lo han puesto al alcance de más público.  Al otro lado de la frontera, este tipo de vino tiene continuidad identitaria en los vinos dulces del rosellón de Banyuls, Colliure y Ribesaltes.